En Chile, en 2010 entró en vigencia la Ley 20.422, uno de cuyos principios es la accesibilidad universal, de manera que las personas con alguna discapacidad tengan las mismas oportunidades que cualquier otra de acceder a recintos físicos como a cumplir trámites, exámenes o postulaciones de cualquier tipo.
Y así como existe y es exigible la accesibilidad en el mundo físico, en el digital también, y es de lo que se trata la accesibilidad web: de crear contenido, diseño y herramientas web que puedan ser utilizados por todos, independientemente de su capacidad.
La molestia por un sitio web que se carga lentamente, entrecerrar los ojos ante una fuente mal diseñada o la desesperación de intentar navegar en una página no compatible con dispositivos móviles es algo que todos hemos experimentado. Pero si bien estos problemas pueden ser un pequeño inconveniente para nosotros, para las personas con discapacidades pueden representar una restricción completa para su uso de Internet.
La accesibilidad web es la práctica de hacer que los sitios web utilicen herramientas y tecnologías desarrolladas para ayudar a la percepción, comprensión, contribución, navegación e interacción de una persona con discapacidad en el sitio, llevándolos a ser utilizables para todos los visitantes, incluidos aquellos con discapacidades, impedimentos y limitaciones.
Implica seguir ciertos principios de diseño que aseguran que las personas que experimentan dificultades o limitaciones tengan la misma o similar experiencia que aquellas que no las experimentan.
La integración de la accesibilidad puede parecer intimidante para aquellos que recién se están familiarizando con ella, pero es un elemento vital de la experiencia del usuario, ya que brinda a todos ellos el mismo acceso a su contenido. La accesibilidad debe integrarse en el proceso de desarrollo y diseño web, en lugar de tratar de adaptarlo más tarde.
Internet está fundamentalmente diseñada para funcionar para todas las personas, independientemente de su hardware, software, idioma, ubicación o capacidad. Por lo tanto, el impacto de la discapacidad cambia radicalmente en internet porque ésta elimina las barreras a la comunicación y la interacción que muchas personas enfrentan en el mundo físico. Sin embargo, cuando los sitios web, las aplicaciones, las tecnologías o las herramientas están mal diseñados, pueden crear barreras que excluyen a las personas de su uso.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 15% de la población mundial, es decir, más de mil millones de personas, posee algún tipo de discapacidad, tanto físicas como cognitivas y neurológicas. Además, se estima que las tasas de discapacidad solo aumentarán debido al envejecimiento de la población y al aumento de las condiciones de salud crónicas.
Hacer que la web sea accesible beneficia a las personas, las empresas y la sociedad. La accesibilidad es esencial para los desarrolladores y las organizaciones que desean crear sitios web y herramientas web de alta calidad, y no excluir a las personas del uso de sus productos y servicios.
Al centrarse en el nivel de accesibilidad de su sitio web, mejorará la experiencia del usuario (UX) para cada uno de sus visitantes, incluidos aquellos con discapacidades o limitaciones que llegan a su sitio. Mostrará a sus visitantes, clientes potenciales y clientes que los valora y se preocupa por ellos como individuos y, a cambio, este tipo de inversión aumentará la lealtad y la defensa de su marca.
La accesibilidad web significa que los sitios web, las herramientas y las tecnologías están diseñados y desarrollados para que las personas con discapacidad puedan usarlos. Más específicamente, las personas pueden:
Existen estándares web internacionales que definen lo que se necesita para la accesibilidad, como lo son la WCAG (Web Content Accessibility Guideline) y sus diferentes versiones o la ATAG (Authoring Tool Accessibility Guideline).
También te podría interesar: Cómo cloud está cambiando la forma de trabajar