Los hábitos de compra de los usuarios y la manera en que las empresas venden sus productos ya no es la misma de antes. El comercio digital pasó a ser una necesidad y, con ello, un nuevo escenario para los ciberdelincuentes que amenazan el mercado digital con prácticas fraudulentas.
El 94% de los chilenos ha comprado al menos una vez a través de internet durante 2021. Así lo demostró el estudio “Radiografía del eCommerce” de GFK Adimark y Mercado Libre, investigación que reafirmó que el comercio digital es una realidad para casi la totalidad de los consumidores. Esta nueva conducta de compra vino acompañada de las adaptaciones tecnológicas de muchas compañías, las cuales en 2020 alcanzaron 50 puntos -en un parámetro de 0 a 100- en el Índice de Transformación Digital de las empresas elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago y posicionó a las organizaciones chilenas en el nivel “Intermedio Digital”.
Facilidad para adquirir productos con tan sólo un click por parte de los clientes y reducción de costos del lado de las compañías han sido algunos de los efectos positivos de las ventas electrónicas. Sin embargo, este nuevo canal también tuvo consecuencias negativas y se convirtió en un terreno fértil para los hackers -considerando que más de 2 mil millones de intentos de fraudes cibernéticos se registraron en Chile durante el año pasado según cifras de Fortinet.
Entonces ¿qué implicancias tienen los ataques digitales para las empresas? Además de convertirse en pérdidas económicas, la vulneración de informaciones privadas de los clientes o las estafas a través de la imitación de la web de una compañía generan una crisis de confianza en el entorno. Con ello, además de reducirse las ventas, se debe invertir tiempo y dinero en limpiar la imagen o retribuir a las partes afectadas.
“Está demostrado que vale más prevenir que curar. Hoy es fundamental que todos quienes comercialicen a través del mundo digital, analicen los riesgos y sean capaces de elaborar estrategias de ciberseguridad para proteger sus negocios, a sus trabajadores y a sus clientes. El ecommerce cambió tajantemente los hábitos de consumo digital, lo que debe acompañarse del fortalecimiento de las políticas de las empresas para demostrar transacciones seguras -tanto en la calidad de los productos, el cumplimiento de entregas y plazos, así como en la protección de datos personales-”, explica Max Ruiz, director regional de Adobe Commerce.

En contexto del mes de la ciberseguridad y con el fin de evitar fraudes y fortalecer la ciberseguridad de las empresas que cuentan con plataformas de ventas online, los expertos de Adobe Commerce comparten las siguientes recomendaciones: